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La música en tiempos de demencia masiva*
Elogio a la música Amo la música. Sé de su profundo poder sobre las personas. Sobre los que la inventamos, la estudiamos, interpretamos y escuchamos. De los efectos positivos de la musicoterapia en la recuperación y sanación en pacientes de todo tipo. De la fuente de acompañamiento que representa en infinidad de personas desde tiempos inmemoriales, de la profunda alegría que despierta en los cuerpos y en los espíritus. La música sí que libera. A menos que te hayas olvidado qu
Fito Páez
hace 2 horas6 min de lectura


Sin moldes
La razón por la que suelo detenerme en autores que pasan la prueba del tiempo es simple: descifrar cómo eligieron la estructura de sus novelas. ¿Por qué es importante una estructura? Para enfatizar rasgos de estilo, expandir el universo interno del autor y, por supuesto, para confirmar el dominio del oficio. Hablo de continentes, gracias a los cuales se yerguen personajes, sobre escenarios que actúan entre sí de manera sui generis. Pienso en ello con recurrencia y elijo, de l
Federico Vite
hace 3 horas5 min de lectura


Una yera de Anthrax
Tenía un buen rato que no me iba a meditar al tianguis. En específico, al tianguis "del Rocío", el cual se pone los lunes y los viernes en San Cristóbal Ecatepec y al que visitaba mucho en mi niñez y adolescencia (y que Ander inmortalizó en la historia de nuestra literatura en uno de sus relatos de taller). En él me hice de mi mayor conocimiento musical gracias al material que vendían sus puestos de discos que ahora ya no existen. Debo decir que justo antes de entrar me reven
Samuel Segura
hace 3 horas3 min de lectura


Las cuentas pendientes de Gabriel Trujillo
En el actual panorama editorial, que privilegia a menudo la conveniencia sobre la convicción, pocos son los escritores que abordan la violencia y el crimen con la honestidad necesaria para desvelar la oscura condición humana. La mayoría se conforma con un tratamiento ligero y superficial, ofreciendo una literatura policiaca facilona que solo apuesta a la sordidez. Así, sacrifican cualquier búsqueda literaria y relegan la profundidad que el género podría brindar para alinearse
Juan Luis Nutte
hace 5 días4 min de lectura


La muerte de Kobo
Tengo una habitación propia y ya es mucho decir. En este lugar hay un pequeño librero, además de unos cuantos estantes improvisados. Desde que adquirí mi gusto por leer me fascinaba comprar libros físicos, pasar horas en esas librerías lejanas, porque en mi alcaldía no existe ninguna. Me gustaba repasarlos, cargarlos y, al final, solo me llevaba uno o dos porque el presupuesto no daba para más. A pesar de mi lentitud para adquirir nuevas ediciones, poco a poco el espacio se f
José C. Sánchez
7 sept2 min de lectura


Flagellum dei
En 1698, Kristian Frantz Paullini publicó su tratado Flagellum salutis, cuyo contenido lo refiere el propio autor para completar el título a la más pura distinción barroca: “Curioso relato de cómo con azotes todo tipo de enfermedades graves, largas y casi incurables se curan frecuentemente, pronto y bien”. Los casos recopilados por Paullini de la práctica de la flagelación permiten colegir, según sus palabras, “la obra maravillosa y misteriosa de Dios”. En éstos, además, el p
Enrique Montañez
7 sept3 min de lectura


En el aniversario luctuoso de Jorge Cuesta
Porque me pareció poco suicidarme una sola vez. Una sola vez no era, no ha sido suficiente. Jorge Cuesta El mago Jorge Mateo Cuesta Porte Petit tuvo su último ataque de lucidez al promediar las tres de la mañana de aquel 13 de agosto de 1946, mientras su vista se poblaba de alas de murciélagos que se batían en retirada contra el tenebroso amanecer. Era una fecha significativa para el mago, mas, como casi todos los aspectos valiosos para sí mismo, la guardaba muy dentro, acaso
René Rueda
7 sept2 min de lectura


La ética etílica y la paz briaga
Las más de las veces es difícil hablar de lo cercano. Puedo decir, porque Ulber ya lo ha dicho, que conocí este libro antes de que fuera publicado, le metí mano a sus raíces y me llené de asombro, pues encontré que Ulber, el poeta solemne y melancólico de Días como esas tortugas que van al mar, había escrito una épica de los fracasados. Y los había instalado en un anfiteatro lleno de vivos que buscan a la muerte en un remanso en el que el tiempo, como lo ha dicho José Luis de
Emiliano Aréstegui
2 sept5 min de lectura


Gracias por esta Era de literatura mexicana
En julio se cumplieron diez años desde la primera vez que entré a la casa de Ediciones Era, allá en Mérida 4. Quizás para mis amigos en la capital esto no parezca un evento trascendente. Pero yo era entonces un ranchero que llegaba a la gran ciudad, cargado de sueños y algunos cuentos maltrechos. La Casa de Ediciones Era fue como un nicho para los que, como yo, añorábamos ser escuchados desde el desierto de los tártaros. En aquel entonces, acudí para tomar un taller con Eduar
Hiram Ruvalcaba
31 ago3 min de lectura


Pausa de hidratación
Le puse pausa a mi vida. No, no me dormí seis meses ni estuve en un coma inducido. Le di una tregua a mi vida en redes sociales. Desde hace un par de años dejé de publicar diariamente y con estúpida frecuencia memes, fotos, textos, links, estados y lo que se use el día de hoy para postear en feis, ig, tuiter o x, el tic top no se los manejo ni le entiendo ni me interesa, sólo veo algunas cosas que de repente me mandan. La edad no ayuda. Dicen los especialistas que los de mi g
Alfonso Morcillo
31 ago3 min de lectura


(In)sostenible
En realidad tengo pocos recuerdos de mi abuelo paterno. Él era un hombre que dedicaba la mayor parte de sus días a leer y escribir. Después de que dejé de ser niña, lo visité pocas veces. Fue un hombre que se dedicó a la economía, el pensamiento crítico, la medicina, a escribir. Como todos los hombres de mi lado paterno, su fuerte era la racionalidad. Lo recuerdo una de las pocas veces que lo visité, cuando yo me encontraba en la universidad. Su estudio hermoso, lleno de libr
Lydiette Carrión
31 ago3 min de lectura


La rendición de Federico Vite, una forma de acercarse al vacío
Federico Vite transita del horror al terror, del miedo a la violencia palpable de una ciudad que hace mucho se la ha llevado el diablo, tema que ha sido parte del corpus de su obra literaria, en su caso, la ciudad y puerto de Acapulco. Esa otrora ciudad que era un lugar de descanso, afable, de pronto se precipitó al vacío, y Vite ha sido un espectador, pero también, como un aedo costeño, ha venido contando las historias que suceden en el puerto, esa violencia del crimen, de l
Carlos F. Ortiz
26 ago3 min de lectura
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